Disforia de Género

Entrevista a Angélica Diaz

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Angélica Diaz es una mujer transexual de nacionalidad mexicana

 

“En México también hemos hecho algo para que nuestra condición sea 
reconocida legalmente con la Ley contra la discriminación de personas 
TG y TS".
 

 

Soy de nacionalidad mexicana, nací en la ciudad de México y he pasado 
toda 

mi vida viviendo al sur de la ciudad, en Xochimilco.

 

¿En qué momento te das cuenta de que padeces Disforia de Género?
 

Desconocía el término hasta hace unos 7 años en que empecé mi proceso. En la página de Lyn Conway pude enterarme de éste término. Lo único que he sabido de mí es que sentía ser una niña, me gustaba imitar las cosas que hacía una de mis hermanas mayores tales como peinarse, arreglarse, ponerse bonita, yo también quería se como ella. Por ratos me quedaba como ida intentando saber qué es lo que estaba mal ¿por qué decían que yo era niño? era una respuesta sin contestar; al final me tenía que conformar con seguir mi vida común y soñar despierta el mayor tiempo posible.
 

¿Te has sentido alguna vez a gusto en el género físico con el que naciste?
 

No, de hecho cuando vestía ropa de niño y tenía que actuar como tal, evitaba ver los espejos.
Mi cuerpo en la niñez era delgado y alguna vez me llegaron a ver como niña en el mercado pues siempre me ha gustado usar el cabello largo y trataba de hacer cosas para que mi cuerpo se viera lo más de niña posible.
La adolescencia fue un período que me asustaba porque me empezó a crecer vello facial y a cambiar la voz. Aún así tenía la ventaja de que si me ponía alguna ropa de mi hermana me veía como chica. Fue después de los 24 cuando mi cuerpo empezó a cambiar dramáticamente a una forma más masculina y la desesperación fue mayor. Aún hoy a los 34 dudo de mi complexión, algunas chicas dicen que me veo superbien y que no me detectarían tan fácilmente pero cuando me miro al espejo veo rasgos, los rasgos masculinos que odio, y eso me deprime, pienso a veces  “las hormonas no están funcionando”.
 

¿El transexual nace o se hace?
 

Una pregunta interesante.
Todo el mundo puede ser transexual si es sometido a una Reasignación Sexual aún sin su consentimiento, pero estoy hablando en términos extrictamente quirúrgicos, en realidad ¿quién, si no lo necesita, se somete a una SRS? entonces por ahí no va la cosa. La opinión de los cirujanos no es tan completa, pero así funciona en muchos hospitales, cuando llegué una vez a un hospital por causas depresivas y expliqué mi condición, en la hoja de diagnósitco pusieron “Se dice transexual” : para ellos era necesaria la operación para considerarme transexual.
 

El transexual nace, definitivamente. Creo que esta teoría será la que en algunos años será vista como una realidad. La transexualidad es una condición humana bastante bien definida, nada que ver con “trasvestis que quieren llegar a más” nada más falso que ese “continum” de “travesti-transgénero-transexual intensidad moderada-media-alta”.  Una persona es lo que es y si desea “reinventarse” ese ya es su problema.
 

El grado de feminidad o de masculinización de nuestros cerebros determina nuestra identidad sexual y en muchos casos también los comportamientos que solemos tener dando origen al transgenderismo y a la homosexualidad por razones biológicas, pero estos dos últimos casos no son tan comunes ya que el medio ambiente es el caldero más común de generación de homosexuales y transgéneros.
 

**Ahora, ¿un transexual puede hacerse? Sí, pero las consecuencias son, hasta donde sé, devastadoras. Muchos homosexuales, trasvestis y transgéneros han iniciado procesos de Reasignación Sexual sin haber estado conscientes de su verdadera condición y después de acabar el proceso se dan cuenta de que estaban equivocados, de que no era lo que ellos querían, se entrevistan en programas amarillistas, en prensa sensacionalista generando confusión entre la gente y generando miedo a chicas transexuales que apenas empiezan sus procesos.
 

¿Crees que en general la gente suele comprenderlo o el rechazo es la reacción más frecuente?
 

Es difícil que la gente lo comprenda fácilmente, aun explicándoles lo que sentimos, lo he comprobado hablando de mi condición ante grupos de gente. Sólo unas cuantas personas, no sabría dar porcentajes, se interesan un poco en conocer la transexualidad. Aún está la creencia de que somos homosexuales. El rechazo es menos frecuente en mi caso que puedo verme como una mujer común, pero al inicio del proceso y de los cambios sí fuí rechazada.
 

¿Por qué crees que se habla ahora de este problema, y no antes, si los transexuales han existido siempre? ¿Crees que se adaptaban a su género físico?
 

Es toda una historia. Europa ha tenido avances sociales lo mismo que Estados Unidos.
Hablar de Derechos Humanos hace 40 años era boleto seguro a la cárcel pero toda esa gente que murió y se sacrificó por el bien de todos ha inspirado a muchas personas a luchar. Feministas, gente de color, comunistas, socialistas, etc. dieron el ejemplo que la diversidad sexual ha seguido no sin tener mártires en estos movimientos. Ahora salimos y peleamos, nos hacemos visibles, queremos hablar, nos damos cuenta de que más vale morir luchando que vivir en sombras. Las mujeres y hombres transexuales que verdaderamente lo son (no charlatanes ni payasos drag) y se atreven a posar frente a una cámara o un micrófono, son gente que en realidad se adapta a su nuevo género físico y vive una vida igual que cualquier persona.
 

¿Que habría pasado si hubieras vivido en el género con el que naciste durante toda tu existencia?
 

Habrá sido la persona más infeliz, deprimida, enfadada, alcohólica, drogadicta, totalmente frustrada.
 

¿Podrías contarme alguna anécdota de tu infancia relacionada con tu Disforia?
 

Me gustaba jugar a ser Heidi, en ese tiempo estaba de moda, me compraban todo lo que salía de Heidi: chocolates, chicles, revistas, discos y una playera que medio mundo me decía “es de niña” pero a mi me valía gorro. La gota que derramó el vaso fue cuando le pedí a los Reyes Magos la muñeca de Heidi y entonces mi mamá se hizo la desentendida, volví a pedirla y me dijo “no, mira, tu eres niño y bla, bla,bla,bla” de todos modos seguí jugando a ser Heidi.
 

¿Y alguna anécdota ya de adulta?
 

Tuve que trabajar un tiempo “como hombre” en una editorial, mientras esperaba que las hormonas tuvieran un mejor efecto. Fuí por el puesto de capturista y extrañamente me hicieron los exámenes que se les hace a las secretarias -capturar en computadora-escribir en máquina-elaborar una carta-preguntas de administración-correspondencia…  Bueno, ya faltaba que me pidieran taquigrafía, la gente se me quedaba viendo extraño. Pasé a entrevistas con 3 personas que no dejaban de observarme con los ojos abiertotes, pero al final me quedé en el trabajo y todo el mundo en la empresa me decía: “señorita esto, señorita lo otro”. Yo no sabía que hacer pues tenía miedo de hablar de mi condición hasta que un día los chismes eran tantos que decidí hablar con mi jefe. Le expliqué, el entendió bien y me dijo que hablaría con el contador general, cosa que me dió mucho miedo pues por su carácter pensé “este tipo me va a correr” pero no, lo malo fue que me pidieron que siguiera vistiendo de hombre y que tratara de traer el cabello corto. Pero con cabello corto aún así parecía una chica con corbatita y pantaloncito. Pasó el tiempo y los cambios se hicieron más notables hasta que me pasaron al área de caja y ahí, aunque tenía trabajo hasta el gorro, era padre! pues la gente me trataba como chica e hice muchas amigas. En navidad me llevaron regalitos y todo fué muy padre en ese tiempo.
 

¿Has encontrado médicos oportunistas o que te han hecho sentir como conejillo de indias?
 

Sí, mi psiquiatra muchas veces parece hacerme entrevistas más que con un fin terapéutico, para investigar algo que le interesa en sus investigaciones
 

¿Qué les dirías a aquellos que piensan que padeces un trastorno mental?
 

¿Se pueden decir groserías? – ¡Que están pendejos! Hay que darles información.
 

¿Crees que el transexual puede encontrar un equilibrio si no llega a reasignarse?
 

Saber quien eres tú te da fuerzas para enfrentar mil cosas inclusive esta situación. Podría ocurrir si se carece de dinero, o si hay una condición de salud que lo impida, pero se necesita mucha fuerza y tal vez una buena terapia. Pero será difícil, hay que tomarlo con mucha filosofía, con mucha aceptación. Conozco chicas que no desean hacerlo y viven bien su vida.
 

¿Por qué crees que esta condición está mal vista en nuestra sociedad?
 

Por el machismo que existe, por esta maldita educación que se empeña en discriminar todo lo diferente, por el miedo a hacer lo que se supone no se debe hacer. Se rompen los esquemas de lo que se cree que la naturaleza creó (siendo que es la misma naturaleza la que nos creo a los y las TS) se piensa que habrá un caos. Cosas estúpidas.
 

¿Te has sentido sola en este camino?
 

Sí, al inicio pensaba que era una de las muy pocas personas que sufrían esta condición. Luego mi terapeuta me invitó al grupo de transexuales y ahí conocí a más chicas y chicos. El problema es que somos muy poquitas y poquitos, vivimos en lugares retirados de la ciudad y muchas veces nuestras actividades no nos dan el tiempo suficiente. Y muchas veces necesito oir y hablar con alguien como yo.
 

¿Tienes alguna teoría respecto a por qué se da la disforia de género?
 

Creo en la teoría química del cerebro que dice que en el caso de chicas TS nuestro cerebro no fue masculinizado por la testosterona y en el caso de los chicos su cerebro fue masculinizado.
También pienso a veces que la natruraleza nos creó para hacernos ver que somos una sola especie y nosotras somos el puente entre hombres y mujeres para no olvidarnos de que estamos juntos y no debemos vivir como especies diferentes.
 

¿Cómo se debe tratar a una persona con Disforia de Género?
 

Por su identidad de género real, por su nombre, con comprensión, con amor.
 

¿Crees que hay esperanza de vivir una vida plena para las personas con este problema?
 

Sí, ahora es muy difícil y mucho de lo que debemos hacer es hacernos visibles y soportar tal vez discriminaciones y humillaciones, pero yo creo que vale la pena intentar hacer nuestras vidas como nosotr@s las queramos, buscar lo que nos hace feliz, conozco amigas que lo están logrando y eso es una gran esperanza para mi.
 

¿Te gusta ser transexual?
 

No, habría querido ser una mujer común con todos los problemas inherentes a una mujer cualquiera. El ser diferente y saber que tengo un CI alto como muchas TS, que veo las cosas con otros matices, que soy valiente como me dicen que soy, especial no me llena, habría querido ser una mujer normal.
 

¿Consideras la transexualidad una enfermedad? ¿una maldición?
 

No es una enfermedad, es una condición humana, y aunque parece maldición no lo es  ¿quién la envía?.
 

¿Qué puede hacer la gente de vuestro entorno mas cercano para ayudaros en el día a día con respecto a este problema?
 

Comprenderme, no verme como homosexual, no verme como bicho raro, no tratarme como hombre cuando descubre que no nací mujer, sensibilizarse más con mi situación, que los psicólogos de recursos humanos (reclutamiento de personal) no intenten agarrarme de cliente para sus terapias y que me den acceso a trabajos, que no me discriminen cuando voy a buscar trabajo.
 

¿Dirías que eres una persona feliz?
 

No del todo, haberme encontrado y recuperado a mí misma es algo sensacional, es como poder respirar, pero aún no soy feliz del todo, no tuve la infancia que hubiera querido, no tengo novios, encontrar un trabajo estable, tener algo de dinero, poderme hacer la SRS y una SFF, no tengo el grupo de rock que quisiera ni trabajo en los medios que me gustaría trabajar, no he terminado mi universidad y con esta depresión apenas estoy saliendo de poco en poco.
 

¿Alguna vez has dudado de tu condición de transexual?
 

Sí, un doctor me dijo que tenía inicios de esquizofrenia, pero investigué por mi propia cuenta, me hice estudios y no salió nada malo.
 

¿Has sufrido malos tratos físicos o psíquicos por causa de ser transexual?

 

 

 

En la primaria me golpeaban, me decían mariquita, puto, me excluían de juegos, hubo  amigos que me dejaron de hablar y me han gritado cosas en la calle, eso ya no pasa pero si hiere recordarlo.

 

 

 

¿Has sido discriminada?

 

 

 

Si, un tendero no me vende las cosas cuando voy a comprar y muchas veces me las da de mala gana.

 

En un programa de apoyo al trabajo para desempleados un funcionario de la administración panista (de ultra derecha) me dejó fuera y tuve que irme a quejar a las oficinas centrales, solo así conseguí un plan de beca.

 

También las secretarias me trataron mal.

 

Lo mismo cuando fui a buscar trabajo en la secretaría de hacienda, el reclutador no se cansó de decir indirectas contra mí.

 

 

 

¿Te sientes orgullosa de tu condición de transexual?

 

 

 

Tanto como orgullosa no, sé que soy diferente, solo quiero ser una mujer más y poderme desarrollar por mis logros.

 

 

 

¿Qué le pedirías a la sanidad y al gobierno con respecto a la transexualidad?

 

 

 

** Lo que acabamos de pedir en la Ley contra la discriminación de personas transgéneros y transexuales el 6 de marzo en el congreso: Una adecuada atención y respeto a nuestra condición por parte de médicos, administrativos y burócratas. Que el Estado cubra los gastos de terapia (una buena terapia para determinar adecuadamente la condición), estudios endocrinológicos, SRS, terapia de adecuación al rol de género en caso necesario, acceso a sistemas de salud de nuestras parejas. Legislación sobre nuestros derechos, crear una ley que castigue los delitos por transfobia, asegurar que podremos recibir servicios de educación, que podremos acceder a trabajos.

 

 

 

Explícamelo como si tuviera 8 años.

 

 

 

Estando sola en la casa pongo mi disco de Parchís, corro al ropero donde están las ropas de mis hermanas y me empiezo a quitar estos horribles pantalones, playeras, zapatos, calcetines, ropa interior. Escuadriño el guardarropa, encuentro un vestido azul pastel que me encanta, me pongo la ropa interior,  me pongo el vestido y unas zapatillas enormes, me voy al espejo y me miro ¡ahí estoy yo, esa soy yo!.  Bailo al ritmo de la música, doy vueltas para que el vestido se alce como si fuera una flor, se ve lindo. Pasa el tiempo y tengo que volver a desaparecer antes de que venga mamá que seguramente ya sabe que me quedo en la casa a propósito. Guardo todo como si no hubiera pasado nada. Me voy a jugar con mis juguetes. Todos muñequitos de plástico que llenan para mí el vacío por no tener muñecas. Llega mi mamá del mercado, me trae una gelatina de mis favoritas, yo soy su “consentido” , toda mi familia me lo champa en la cara pero eso por un lado se me escurre pero por otro le guardo resentimiento a mis hermanos. Hablo con mi mamá como si fuésemos dos grandes amigas, me cuenta como era su infancia en la provincia, llena de árboles frutales, caminos de tierra, casitas de doble teja y luego se va a hacer sus quehaceres, a lavar, hacer la comida, yo estoy a su lado, quiero ser como ella. Es hora de estudiar, tiempo para fugarme y pensar que soy la princesa de un país donde mis mascotas hablan, cantan, donde tengo un cuarto con una hermosa cama un tocador con un gran espejo, tengo diademas, pulseras, aretes, y un gran closet con muchos vestidos bonitos. El sueño se va, llega el otro, una varita mágica me convierte en lo que soy o de repente mi familia me dice “no eres niño, eres una niña pero teníamos que esconderte” entonces salgo por fin a la calle como yo soy, corro por la calle, las niñas juegan conmigo por fin, los niños no me hacen nada, mis maestras me abrazan, voy a la escuela sin miedo, soy libre, el sueño se va. Abro los libros, pongo un recorte de mi cara en las ilustraciones de niñas, la pequeña Lulú, Mafalda, las ilustraciones de los libros de texto. Decido hacer la tarea para no meterme en problemas. La termino y ya es hora de ir a bañarme, desnuda veo esa maldita cosa colgando entre mis piernas, la hago para atrás, la odio, tengo que lavarme ahí también, que sea rápido. Después es hora de dormir. Duermo aún junto a mi mamá, mi papá no fue a la casa esa noche. Me siento protegida aunque mis hermanos digan que ya debo dormir sola, su rollo ya me tiene hasta la cabeza. El próximo día a clase, siento escalofrío de recordarlo, Ahí estarán esos 4 chicos que me hacen la vida de cuadritos, que me voy a tener que pasar pronto para que no me vean , que voy a tener que estar a las vivas para que no hagan nada. Quieta, callada: la fila de niñas donde debería de ir, si me voy para allá me correrán las niñas, hasta ellas se portan mal conmigo. Maldigo mi suerte. Trato de controlar los tics nerviosos que me dan desde que era muy chica, ¿porqué una niña tan pequeña tiene tics nerviosos?. Pasamos a clases, aventones, jalones, con los niños que me llevo bien no hay problema, pero Marcos, mi amigo “del alma” me dejó de hablar desde que el reprobó año y yo pasé, el muy mugroso lo salude y el me dijo “ah, hola, adios” y de ahí en adelante sola en la maldita escuela. Tenía que ser protegida por mi maestra que me quería mucho, para ella yo también era su “consentido” cosa que les caía mal a los demás niños y niñas pero no siempre podía estar al cuidado de mi maestra, así que tenía que andarme escondiendo de mis agresores a toda hora. Fué una infancia horrible, sólo fugándome pude sobrevivir.

 

 

 

¿Querrias añadir algo?

 

 

 

Somos muchas chicas y chicos TS en el mundo, es necesario mandarles mensajes de aliento, de esperanza, de fuerza, de empoderamiento, para que en sus países puedan vivir libre y dignamente y también trabajar por los que vienen, participar en todo, hacer ruido.

 

Felicidades a España por los logros alcanzados.

 

 

 

Muchas gracias

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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