Disforia de Género

Maria Isabella

 

MARIA ISABELLA, LA PRIMERA TRANSEXUAL LESBIANA QUE DA LA CARA EN CHILE PARA DEFENDER SUS DERECHOS
Nació en un cuerpo de hombre, pero se siente y es mujer. La diferencia con las transexuales conocidas públicamente hasta ahora en Chile, es que a María Isabella le gustan las mujeres. Esta nueva lucha es respaldada desde Europa por la conocida Carla Antonelli. La española criticó además duramente a las activistas que no reconocen la condición de mujeres de las transexuales.

 9 de marzo, 2007 (OpusGay).- La realidad de María Isabella Aguayo Bahamondes es, sin duda, la más desconocida en el mundo criollo de las minorías sexuales, pues jamás ha sido abordada en ningún espacio, siendo total la ignorancia sobre la existencia de este sector de la población.

Tanto es el temor de los transexuales homosexuales a dar la cara y afirmar su condición en público, que María Isabella a sus 35 años no conoce a ninguna persona chilena con su identidad, teniendo sólo contactos con pares españolas a través de internet.María Isabella recuerda que gran parte de su vida, en especial su infancia, la vivió con muchas confusiones.

“Desde pequeña, desde los cuatro años tuve la noción de estar en un cuerpo equivocado porque me vestía de mujer. Pero lo que más me generaba contradicción era que precisamente me gustaban las mujeres. No encontré orientación o información en ninguna parte “, dice.

En un cuerpo de hombre, y sintiéndose mujer, María Isabella vivió gran parte de su vida, simulando pertenecer al sexo masculino. Como su apariencia física inicial favorecía ello, pudo tener varias pololas, pero siempre sintió que algo estaba mal y que debía resolverlo.

“Desarrollé un papel que no era el mío y actuaba como un hombre o lo que creía que era un hombre. En el plano sexual había satisfacción desde el punto de vista de la estimulación genital, pero siempre era insatisfactorio saber que mi cuerpo no representaba a mi identidad, lo cual afectaba mi autoestima. En todo caso, siempre tuve conciencia que estaba falseando mi identidad”, recuerda.

Cerca de los 30 años, María Isabella tomó una de las decisiones más importantes de su vida: se asumió definitivamente como transexual e inició un proceso médico que aún perdura para adecuar su físico a su verdadera identidad femenina.

Hoy, María Isabella se declara “más feliz que nunca”, pues junto a su camino a la reasignación sexual, vive una armónica relación de pareja con una mujer que tiene dos hijos, de 12 y 14 años.

Además, el año pasado decidió organizarse para la defensa de sus derechos, ingresando a las filas del Movimiento de Integración y Liberación Homosexual (Movilh).

El nuevo referente, apoyado desde España por la reconocida activista trans Carla Antonelli, surge en momentos cuando la directora del sitio criollo Rompiendo El Silencio, Erika Montecinos emitió declaraciones transfóbicas que produjeron total rechazo en el mundo transexual, el cual sin pensarlo dos veces asoció a esta activista lésbica al nazismo.

Que no se olvide la activista Erika que fuimos las mujeres transexuales quienes iniciamos la revuelta de Stonewall el 28 de junio de 1969, ya que ese bar era frecuentado en su amplia mayoría por personas trans, entre ellas la portorriqueña Silvia Rivera. A veces es necesario recordar la historia, porque si no viene alguien y te la reescribe en un momento” , sostuvo desde España Antonelli. 

TRANSEXUALIDAD Y DESARROLLO DE MARIA ISABELLA

Personas como María Isabella son una de las pruebas humanas más concretas de que la orientación sexual; es decir sentirse gay, lesbiana, bisexual o heterosexual; no tiene relación alguna con la transexualidad, entendida esta como la condición en que la persona siente, generalmente desde la infancia, pertenecer al sexo opuesto al que sus genitales y físico indican Ello porque mientras hay transexuales mujeres que gustan de hombres, también existen las que gustan de mujeres, como es el caso de María Isabella.

Lo mismo ocurre en el caso de los transexuales masculinos.El estudio más prestigioso y citado en la actualidad para explicar la condición de transexual es el efectuado en 1997 por los investigadores holandeses Zhou, Hofman, Gooren y Swaab. Para ellos la transexualidad es el resultado “de una interacción alterada entre el desarrollo del cerebro y las hormonas sexuales”.

Ello implica que en el caso de María Isabella, y de todas las transexuales femeninas, su cerebro es el típico de una mujer, pero sus hormonas la dotaron al nacimiento de una estructura física masculina no coincidente con su sentir y pensar.

Los estudios en Holanda, los más avanzados en el mundo, han revelado además que de cada tres mujeres transexuales, nace un hombre transexual, pudiendo ambos presentar una orientación sexual heterosexual u homosexual, como ocurre con María Isabella.

La ahora activista transexual lesbiana indica que sus primeros recuerdos de niñez “fueron tomar conciencia de que yo era trans, aunque no conocía esa palabra. En el jardín infantil mientras los hombres jugaban a ser Tarzán, yo me creía la Mujer Maravilla. Después tomé conciencia de que además era lesbiana”.

La condición de transexualidad y lesbianismo, ambas rechazadas fuertemente en Chile, provocaron que María Isabella guardará para sí todos sus sentimientos, sin obtener ayuda de ninguna persona para comprender su condición.

“Aceptar mi identidad fue un proceso largo y doloroso. Al comienzo la negué y bloqueé para integrarme de alguna manera a la sociedad”, recuerda.Al percatarse su familia de los cambios que experimentaba, María Isabella padeció la intolerancia y la incomprensión de sus padres, por lo que tras regresar a Chile, luego de vivir varios años en México y con un intento de suicidio de por medio, optó a los 26 años por vivir sola.

Fue entre los 26 y los 30 años que Isabella continuó con una doble vida, llegando a convivir como “hombre” con una mujer. Al mismo tiempo, sin embargo, fue asumiéndose y se dijo que “no puedo engañar a mi cerebro y ser lo que no soy. La identidad de género es de nacimiento, no se puede cambiar o regular, es un absurdo”.

Tras estudiar algunos cursos de filosofía y titularse de técnico agrícola, María Isabella mientras caminaba a su aceptación plena decidió con esfuerzo y dedicación montar su propia empresa de exportación de frutos para garantizar su independencia económica.

El fundo, de 50 hectáreas, yo lo planté, instalé el riego por goteo, creé las oficinas, hice todo”, señala con orgullo, pues su fruta hoy es consumida en los exigentes mercados de Estados Unidos, Europa, Japón y Taiwán. Pero el fundo aún no tiene nombre, ” quizás hay algo de proyección mía en ello” , dice.

En la actual etapa de adaptación de su cuerpo, María Isabella cuenta además con el amor de su pareja y el cariño de los dos hijos de ésta, por lo que se siente “más plena que nunca”. Ella sabe, sin embargo, que su vida fue dolorosa y, por lo mismo, en un nuevo camino decidió organizarse para ayudar a sus pares, transformándose en la primera activista transexual lesbiana del país.“Es un deber moral para mí estar a disposición de otros transexuales para entregarles la información sobre tratamientos y apoyos que yo nunca encontré. Por eso ingresé al Movilh”, dice. 

MARIA ISABELLA, LA ACTIVISTA 

 

En sus ocho meses en el Movilh, María Isabella ha participado de diversas actividades públicas a las cuales ha sido invitado el movimiento, pudiendo establecer sus primeros contactos o acercamientos con altas autoridades del país, como son la presidenta de la República, Michelle Bachelet, y la ministra de Planificación Nacional, Clarisa Hardy. También tuvo un breve acercamiento con Carla Antonelli cuando ésta visitó Chile el año pasado.

Hoy María Isabella prepara, junto a las trans y lesbianas del Movilh, un programa tendiente a educar a su población y a la ciudadanía sobre los verdaderos alcances de la transexualidad.“Hay que desarrollar campañas comunicacionales y propuestas concretas en salud, educación y de reformas legales que expliquen y libren de prejuicios a la transexualidad porque hay un montón de ideas equivocadas. Las transexuales deben saber donde encontrar información para su desarrollo pleno, sin poner en riesgo sus vidas por la automedicación”, señala. 

Explica que durante años vino siguiendo a través de la prensa y de internet el trabajo de diversas organizaciones de minorías sexuales, optando finalmente por ingresar al Movilh. “Primero porque es un grupo de trans, lesbianas y gays, y segundo porque percibo, y lo he comprobado, que el trabajo del Movilh no consiste en teorizar o en sentarse a tomar una taza de café, sino en acciones concretas para mejorar nuestra calidad de vida”, añade.

María Isabella comprende que en su condición particular de lesbiana y transexual el trabajo es doble, más aún al considerar que existe discriminación desde algunas activistas homosexuales a su identidad, como es el caso de la directora del sitio Rompiendo el Silencio.cl, Erika Montecinos, para quien este sector de la población tiene que buscar su propia lucha, no ligada al mundo lésbico.“Las respeto, pero creo que deben hacer su propia lucha y no irrumpir en el espacio lésbico feminista ya que a nosotras nos ha costado mucho salir adelante con nuestras mochilas. Entiendo que hay trans feministas, pero creo que deberían hacer su propia corriente de discusión tal como lo hicimos nosotras al separarnos de las feministas“, indicó Montecinos al medio A.G Magazine.Agregó que “por un lado están las posturas bioligistas que dicen que las trans no son mujeres y otras, en la cual me sumo, que sus luchas son diferentes a nosotras las lesbianas, las luchas políticas”.

Para María Isabella la declaración es “violenta” y “discriminatoria” porque “no veo porque una persona que lucha contra la lesbofobia niega desde la ignorancia la condición de mujer de las transexuales heterosexuales y homosexuales. Si somos mujeres y lesbianas no veo porque no podemos compartir una misma lucha. Es absurdo, es ridículo.”

Agrega que “todos venimos a compartir un mundo y a luchar por un mundo mejor de manera solidaria. La vida no consiste en aislarse del otro, sino en generar comportamientos para que la gente viva en armonía y paz social. En la capacidad de amar al otro, sin excluirlo de nada sólo porque es diferente”

La nueva activista del Movilh está a la espera de una próxima cirugía de reasignación sexual y sostiene que cuando su cuerpo se transforme definitivamente en mujer, continuará su lucha.“No quiero que ninguna transexual pase por el camino tortuoso de esconderse, de ser incomprendida, de dar vueltas entre psicólogos que no saben como abordar el tema. Es tiempo de ayudarlas y para eso la transfobia se debe combatir en cualquier espacio, incluido en el movimiento de minorías sexuales”, puntualizó. 

ANTONELLI: APOYA A MARIA ISABELLA Y REPUDIA TRANSFOBIA 

 

 

Carla Antonelli, sindicada como la principal responsable de la ley de identidad de género aprobada recientemente en España y considerada como la líder transexual de habla hispana por sus pares, elogió la lucha emprendida por María Isabella, deseándole “fuerza” pues la “razón le asiste”.

La activista española, que visitó Chile el año pasado causando gran impacto mediático, nuevamente puso los derechos del mundo transexual en primer lugar, criticando con dureza a Erika Montecinos por sus dichos.A juicio de Antonelli, el paradojal “respeto con exclusión” propuesto por Montecinos en relación a las transexuales se olvida del importante aporte de este grupo para la liberación de las minorías sexuales en el mundo, al tiempo que asoció a los dichos de esta activista lésbica al Tercer Reich.Para que me “respeten” así prefiero a los ultras, que por lo menos me lo dicen de frente y sé por donde vienen ya de lejos. Algo muy similar lo decían las mujeres blancas partidarias de la segregación racial cuando las de color irrumpieron en la lucha por los derechos de la mujer a principios del siglo pasado”, sostuvo.

Añadió a OpusGay que Montecinos “hace uso incorrecto en la apropiación de una lucha, cuando en el mundo entero un buen sector del movimiento lésbico feminista acepta como iguales a las mujeres transexuales lesbianas, porque entre otras cosas ellas también se han dejado su porción de piel en este camino. Mal anda la cosa cuando nos apropiamos de movimientos, luchas y reivindicaciones para usos partidistas discriminatorios”.

En relación a la “explicación biologista” que Montecinos da de las transexuales, Antonelli agregó que esa postura “no esta muy lejana en el tiempo al uso que hicieron de ella el Imperio Germánico del Tercer Reich, donde en nombre de la biología se cometieron las mayores atrocidades a la humanidad conocidas hasta las fechas”

A su juicio ¿Por qué el mundo transexual lésbico es tan desconocido?

Seguramente por prejuicios, porque al final las exclusiones que vivimos socialmente también las canalizamos dentro del mundo lésbico, transexual y gay. Las transexuales lesbianas viven, por decirlo de algún modo, el temor de comunicarlo a los demás por miedo al rechazo, exactamente que un gay o lesbiana en el entorno social cotidiano. De hecho ya hemos visto como en los Encuentros Lésbicos y feministas se les lleva negando la entrada y participación desde hace años, algo realmente vergonzoso para quienes también reclaman derechos de igualdad.

¿Cómo define desde su experiencia y conocimiento a las transexuales lesbianas?

Son mujeres ante todo, y también lesbianas. Posiblemente para un mejor entendimiento hay que viajar al principio. Una cosa es la orientación sexual y otra bien distinta la identidad de genero. Las mujeres transexuales siempre han sido mujeres, antes y después de su proceso de reasignación; y como tales mujeres existe la misma proporcionalidad de ser lesbianas, heterosexuales o bisexuales que el resto de la población mundial.

¿Es común la discriminación a transexuales lesbianas de parte de activistas lésbicas?

Afortunadamente no es una práctica común, en España, por ejemplo, desde hace ya años que el movimiento lésbico y feminista integra a mujeres transexuales lesbianas en sus filas.En Latinoamérica distintos colectivos lésbicos ya han alzado su voz ante tan indigna discriminación que pretenden imponer algunos sectores radicales del movimiento lésbico feminista.

Hay lesfobia y sobre todo transfobia, cayendo por esos derroteros del absurdo se terminara diciendo que una mujer que carezca de ovarios ya no es tan mujer como otra. Algo contra lo que ha luchado el movimiento feminista históricamente, en que se deje de considerar a la mujer como un producto, y además de uso exclusivo del hombre. Vamos, que por más que lo analizo lo veo absolutamente demencial y carente de cualquier sentido y principio de la igualdad.La mujer transexual no es un hombre que se ha “convertido” en mujer, ese es el error simplista que lleva a muchas de las discriminaciones por parte de algunos sectores que no toman un minuto de su tiempo para la reflexión.

http://www.opusgay.cl/1315/article-76427.html 

 

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